¿Te has estado mirando con los ojos de tus errores?
Tal vez otros te etiquetaron. Tal vez tus fracasos te hicieron creer que no eres suficiente. Y poco a poco comenzaste a ver una versión de ti que Dios nunca creó. Ese es el problema. Cuando te ves como el mundo te ve, pierdes confianza, propósito y esperanza. Caminas cargando culpas, inseguridades y limitaciones que no…










